Explicación Sencilla
Imagina que estás jugando en un equipo de fútbol profesional. Para que el equipo funcione y meta goles, todos los jugadores deben correr hacia la misma dirección y jugar bajo la misma estrategia. Si el delantero corre hacia la portería contraria, pero el mediocampista pasa el balón hacia su propia portería, el juego se vuelve un caos absoluto.
En el idioma español pasa exactamente lo mismo, y a esa coordinación perfecta entre los jugadores de una oración la llamamos concordancia verbal. La regla de oro de este concepto es muy simple: el sujeto (quien hace la acción) y el verbo (la acción misma) tienen que ser del mismo equipo en dos aspectos fundamentales: el número (singular o plural) y la persona (primera, segunda o tercera). Si el sujeto está en plural, el verbo obligatoriamente debe estar en plural. Si el sujeto es "yo" (primera persona), el verbo no puede sonar como si hablara de "él" (tercera persona).
Imagina que estás escribiendo un correo electrónico formal para reportar un problema en tu trabajo o escuela. Escribes lo siguiente: "La propuesta de los directivos e inversionistas sufrieron modificaciones esta mañana".
A simple vista, como mencionas a los "directivos e inversionistas" (que son muchos, es decir, plural), tu cerebro te engaña y te hace creer que el verbo "sufrieron" (plural) es correcto. ¡Pero cuidado! Aquí es donde la concordancia verbal se rompe. El verdadero jefe de la oración, el núcleo del sujeto, es "La propuesta" (singular). A los directivos e inversionistas solo los invita la palabra "de" para dar más información. Por lo tanto, lo correcto en el día a día debe ser: "La propuesta de los directivos e inversionistas sufrió modificaciones esta mañana". Si no cuidas esto en el ámbito profesional o en tu examen de admisión, tu texto perderá total coherencia y validez.
Explicación Académica
Desde una perspectiva gramatical y normativa, la concordancia verbal es la relación de conformidad morfofuncional que se establece entre el núcleo del sujeto y el núcleo del predicado (el verbo conjugado). Ambos constituyentes sintácticos deben coincidir obligatoriamente en los morfemas flexivos de persona (primera, segunda o tercera) y número (singular o plural).
De acuerdo con la Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), existen reglas generales y casos especiales de concordancia que Ceneval evalúa rigurosamente en el apartado de Redacción Indirecta del EXANI-II:
1. Regla general de concordancia:
Un sujeto mono-nuclear concuerda con su verbo en número y persona.
- Fórmula sintáctica: Sujeto[Núcleo: Singular] → Verbo[Singular]
- Fórmula sintáctica: Sujeto[Núcleo: Plural] → Verbo[Plural]
2. Casos especiales y de alta complejidad sintáctica:
Incorrecto: "Hubieron muchos problemas".
Correcto: "Hubo muchos problemas".
El Filtro Automático para Destruir Reactivos
Para resolver reactivos sobre concordancia verbal en el EXANI-II con total precisión, utiliza este filtro de clasificación inmediata basado en trampas comunes de redacción indirecta:
Claves de Concordancia Correcta
- Identificar el núcleo real (ignorar palabras entre comas o frases con "de")
- Verbo en singular con sujeto colectivo
- Verbo "haber" siempre en singular si es impersonal
- Sujeto compuesto unido por "y" → Verbo en plural
- Coherencia absoluta de persona y número
Trampas Clásicas de Ceneval (Descartar)
- "Hubieron" (El verbo haber impersonal pluralizado)
- Hacer concordar el verbo con el modificador indirecto ("de los...") en vez del núcleo
- Verbo en plural con sujeto colectivo singular ("El grupo llegaron")
- Confundir el sujeto con el objeto directo
- Distancia excesiva entre sujeto y verbo para confundir al sustentante
Ejemplo de Descarte Rápido
Si en las opciones de respuesta ves "Hubieron personas" o un verbo influenciado por el sustantivo más cercano en lugar del núcleo del sujeto real, deséchalo de inmediato. Ceneval busca atraparte haciéndote mirar el final de una frase larga; busca siempre el verdadero núcleo sustantivo.